Extraída de la achicoria y abundante en la alcachofa, mejora la salud intestinal.
La inulina es una sustancia encuadrada dentro del grupo de los oligosacáridos y su composición es la de un hidrato de carbono de cadena larga. Químicamente se trata de una cadena lineal de moléculas de fructosa (de 20 a 60), con una molécula de fructosa terminal. Como suplemento nutricional suele extraerse de la achicoria, tras evaporar el jugo de la raíz, y se encuentra en algunos alimentos vegetales como la alcachofa (donde abunda tanto como la achicoria), el ajo, la cebolla, el espárrago, el puerro, el trigo y el plátano. Presenta numerosas propiedades protectoras de la salud.
La inulina no se predigiere en la boca por acción de la saliva y atraviesa casi intacta el estómago y el intestino delgado. En el intestino grueso alimenta la flora bacteriana beneficiosa, en especial las bifidobacterias y las bacterias lácticas, e inhibe el crecimiento de numerosas bacterias patógenas. En diversos experimentos se ha comprobado cómo la ingestión regular de inulina (unos pocos gramos al día repartidos en varias tomas), mejora sensiblemente la composición de la flora intestinal. En el caso de los bebés que por alguna razón no pueden tomar leche materna, la inulina se recomienda para potenciar el desarrollo de la flora, que alcanza niveles casi equiparables a los de los niños que toman el pecho.
Triglicéridos: La inulina inhibe la acumulación de triglicéridos en el hígado, reduciendo así el riesgo de aterosclerosis. Conviene pues a todos los que presenten niveles altos de colesterol LDL y triglicéridos en sangre. Parte del efecto beneficioso de la alcachofa sobre el hígado se relaciona con su riqueza en esta sustancia.
Prebiótico: La inulina regula el tránsito intestinal favoreciendo el peristaltismo y tiene un marcado efecto prebiótico, es decir, estimula el crecimiento de las bacterias beneficiosas del intestino. Este hecho representa una de sus cualidades más importantes, ya que el mantener un sistema gastrointestinal sano no sólo previene una buena cantidad de dolencias sino que mejora el estado general del organismo. En la actualidad se está investigando asimismo su posible efecto anticancerígeno en el intestino.
Hipoglicémica: La inulina reduce los niveles de azúcar en la sangre, previniendo la diabetes y constituyendo un excelente tratamiento alternativo una vez contraída la dolencia.
Vitaminas B: Mejora el aprovechamiento en el organismo de las vitaminas del grupo B.
Calcio: Favorece la absorción de este mineral, así como la de magnesio, por lo que es también una buena aliada del sistema óseo. Por otro lado estimula la eliminación de azufre.
Esta sustancia se puede encontrar en las tiendas de dietética, bien en forma de jarabe o asociada a otros oligosacáridos que potencian sus beneficios. La dosificación dependerá del fabricante y del tipo de presentación, que informará de ello en el envase. Es preferible tomarla bajo prescripción de un profesional. En sobredosis puede provocar diarrea.